En una mezcla de emoción y espectáculo, Sabrina Carpenter concluyó anoche su inolvidable gira “Short n’ Sweet” en Los Ángeles, dejando a los fanáticos tanto maravillados como un poco nostálgicos. Más de un año de emocionantes presentaciones culminaron en un gran final en el icónico Crypto.com Arena, donde Carpenter hizo cobrar vida al espíritu de Hollywood con algunos looks verdaderamente glamorosos.

Un Inicio Resplandeciente: Primera Noche

El cierre de la gira comenzó con un brillante homenaje al icónico horizonte de LA. Envuelta en un brillante body de Victoria’s Secret adornado con cristales y estrellas, Sabrina Carpenter encarnó la verdadera esencia del glamour de Hollywood. ¿La pieza estrella? El cartel de Hollywood, brillando orgullosamente en su conjunto. Medias personalizadas correspondientes, forradas con letras de su éxito “Espresso”, completaron el atuendo.

El Latido de LA en el Escenario

Para la tercera noche, Carpenter continuó su viaje sartorial temático de LA con una creación personalizada que homenajeaba a las vibrantes calles de la ciudad. El body, cubierto con réplicas de señales de calles desde Rodeo Drive hasta Sunset Blvd, mostraba sus raíces y su estatus de estrella en ascenso en Pretty Girl Ave. Este toque único resonó con los fans, añadiendo un mensaje personal tejido en la lujosa tela de su personaje en el escenario.

Combinando Estilo con Historia

Una de las noches más destacadas presentó un atuendo impresionante que ilustró el estilo único de Carpenter para el espectáculo. Botas personalizadas con la inscripción “Route 69” combinadas con una falda morada que se convirtió en la sensación del momento; era más que moda, era una narrativa. Era como si las calles de LA por las que caminaba sobre el escenario contaran sus propias historias, resonando entre los vítores del público.

El Último Saludo: Una Obra Maestra de Hollywood

Posiblemente el más icónico fue el atuendo inspirado en el Paseo de la Fama en negro y plata de Carpenter, que jugaba inteligentemente con la teatralidad de la noche mientras “arrestaba” humorísticamente a su invitada, SZA. La capa removible de su falda añadía intriga y preparaba el escenario para una actuación llena de sorpresa y encanto. Transicionando del llamativo conjunto a una versión mini en mitad de la actuación, mantuvo al público cautivado hasta la última nota de su actuación de tres noches.

Con un espectáculo lleno de guiños a las célebres avenidas de Hollywood y el aire glamuroso, Carpenter no solo celebró el fin de una fantástica gira, sino que también consolidó su estatus como un ícono de estilo. Según Harper's BAZAAR, este final fue uno para la historia, combinando música, moda y una emotiva despedida en un crescendo mágico bajo las deslumbrantes luces de Los Ángeles.